Ibtissam El Azrak :”El sistema educativo marroquí perpetúa una imagen degradante de la mujer”.

Foto: Ibtissam El Azrak, activista marroquí por la Justicia de Género

Ibtissam El Azrak  es periodista, docente, voluntaria en un hogar de ancianos y activista social por la justicia de género. En esta entrevista, nos comparte su visión sobre la situación de la mujer en su país. Las opiniones de una ciudadana común pero comprometida. Una de las voces emergentes del Marruecos que viene.

Ibtissam es una mujer del Rif. Vino desde Alhoceima a Casablanca para completar sus estudios secundarios y asistir a la universidad. Es graduada en Literatura y tiene un Master en Comunicación.  Gracias a una beca Fullbright en Estados Unidos, perfeccionó sus competencias en Comunicación Intercultural. Pertenece a una generación de jóvenes de entre 18 y 35 años que, desde distintos ámbitos, está tomando en sus propias manos la misión de construir una sociedad más justa en Marruecos.

Cuéntame, ¿Cuál fue tu motivación para involucrarte en el activismo social?

Siempre tuve deseos de contribuir en mi sociedad. No puedo dar de lo material, pero también, sé muy bien que todo comienza con un poco de nuestro tiempo y energía. La sociedad nos da muchas cosas y hace falta que devolvamos un poco de nuestra parte. Quiero ser útil a mi comunidad. Darle tiempo a los demás es algo muy gratificante. Debido a que también se recibe mucho a cambio. También es gratificante decir que gracias a tu compromiso y el de otros voluntarios, los servicios pueden existir y permanecer.

En este sentido, ¿Qué tipo de actividades has realizado  y en cuáles estas participando hoy?

Actualmente hago trabajo voluntario en un centro social para ancianos en Rabat. Este centro funciona desde septiembre de 2008. Fue creado para el beneficio de las personas sin hogar y personas mayores que viven en una situación difícil. El Centro da apoyo en términos de alojamiento, alimentación, médicos y de bienestar general a los ancianos sin recursos ni apoyo familiar, y contribuye a mejorar la vida de las personas mayores en situación de inestabilidad. En ese momento hay 22 hombres y 13 mujeres. Todas personas mayores de 60 años. También he participado en campañas para promover el uso de métodos de control de natalidad, en zonas rurales y pueblos, dirigidas a población analfabeta.

¿Cómo ves la situación social de las mujeres en Marruecos?

Personalmente, yo veo que la situación de la mujer en Marruecos ha tenido grandes avances en los últimos decenios. La adopción de un nuevo código de familia fue una etapa muy importante en el proceso de promoción de los derechos de la mujer marroquí. Hay que considerar que el Código de Familia aporta muchas innovaciones, como la edad legal para el matrimonio, que ya quedó fijada en 18 años, para chicos y chicas; la poligamia, que se ha regulado con condiciones severas y se ha instituido el divorcio consensual.

Según Ibtissam si bien estas medidas son un cambio cualitativo, su impacto no se aprecia en profundidad, ya que no están operativas: “Estas medidas han beneficiado a la mujer marroquí y se ven muy lindas en las leyes pero ¿Acaso se aplican? La igualdad de hombres y mujeres, a pesar de las declaraciones del nuevo código de familia, se queda en los papeles. Ni el divorcio, ni la poligamia están verdaderamente regulados y así muchas cosas que tienen que ver con la igualdad, no están asimismo solucionadas, como el tema de la herencia”

Entonces, ¿Cuáles son, en tu opinión, los obstáculos para que exista una mayor igualdad de oportunidades para las mujeres en Marruecos?

El enemigo más grande para el cambio, es la imagen que todavía se da a la mujer sobre sí misma. El problema está en la mente de las personas. Mientras las mujeres están presentes prácticamente en todos los ámbitos de la actividad social, a pesar de que su formación educacional a menudo supera la de los hombres, el sistema educativo perpetúa una imagen degradante de la mujer. Esto es muy triste.

Como periodista, El Azrak está consciente y atenta sobre la importancia de los mensajes que circulan en la sociedad respecto a la imagen de la mujer. Sobre este punto, señala:

“Se ve en los textos de la escuela, en las ilustraciones de los libros. La mujer sigue siendo el ama de casa cuyo mundo se limita a la cocina y la crianza de los hijos. Pero no es sólo en la educación. Todo en la sociedad perpetúa una imagen degradante de las mujeres. Se inicia en la escuela, para aquellos que tienen la suerte de ir,  sigue en casa o en el trabajo, para los que tienen uno; está presente en la calle, en todas partes.

Hay medios de comunicación en marruecos, que de manera visible y omnipresente, destilan un discurso conservador, usando ropa moderna. Por ejemplo, hoy por hoy los marroquíes están “enamorados” de algunas cadenas televisivas de Oriente, de los países del Golfo. La gente ve canales de países en donde las mujeres siguen estando en un nivel muy bajo en relación a los hombres, donde a veces ni siquiera tienen derecho a voto.”

Lo que describes es interesante, ya que prueba que el estereotipo femenino de roles es un elemento que se repite en todas las sociedades, no solamente las occidentales. Sin embargo, las mujeres marroquíes parecen estar  más liberadas que las de otros países musulmanes ¿o no?

“Si estás en Marruecos, tal vez me dirás “Pero, ¿De qué estás hablando? ¡Las mujeres marroquíes están muy bien!”. Yo te diré: Tú vienes a las ciudades principales y a partir de eso hablas de la situación de la mujer. Hay que ver lo que pasa con las mujeres rurales, solas en sus pueblos, que todavía viven bajo el yugo del padre, marido o hermano, y sufren por la falta de acceso a los servicios básicos como salud o educación. Acá todavía se considera a la mujer el sexo débil, y esto se debe a la educación.”

De su experiencia como activista por los derechos de la mujer, comparte la siguiente historia:

“Recuerdo que un día, una mujer que me pidió que la ayudara, porque ella tiene cinco hijos que alimentar. Yo le dije “¿Por qué dan a luz si no pueden hacerse cargo de ellos?” Ella dijo: “Maktub” (que significa literalmente: está escrito, es el destino). Esa es una respuesta común en la cultura y la religión. En caso de que se atrevan a decir otra cosa  serán juzgados socialmente como malos creyentes. Escuchamos “Maktub” a menudo, cuando se trata de los pobres o las mujeres. No hay “Maktub” para los ricos, porque tienen la posibilidad de hacer lo que quieran y, a veces, cuando se trata de un verdadero “Maktub” lo cambian a su favor, sólo porque tienen los medios para hacerlo.”

Ibtissam es clara en señalar que, si bien nos podemos compadecer de la situación de la mujer rural, las que están en conglomerados urbanos no la pasan mejor:

“Incluso en las grandes ciudades la mujer no está realmente bien. La mujer sigue siendo perjudicada y siempre está siendo acosada. En la vida diaria, la mujer todavía está luchando, frente al sexo opuesto, para llegar a la condición de ejecutiva, incluso cuando tienen las habilidades requeridas, ya que siempre es difícil hacer valer plenamente su personalidad y ser libre de sus acciones y pensamientos. Ser una mujer en Marruecos en realidad no es fácil, especialmente si se le da gran importancia a las palabras de otros.”

¿Qué cambios son necesarios para mejorar la situación de las mujeres y de los ciudadanos en general? ¿Cuál sería el elemento clave en el proceso de cambio social en tu país?

“Yo creo que las normas y los valores predominantemente patriarcales, siguen influyendo en la situación personal de las mujeres. Las mujeres siguen siendo víctimas de mayores índices de analfabetismo, el desempleo y la pobreza que afectan desproporcionadamente a las mujeres, especialmente en las zonas rurales. Es por eso que creo que si reducimos la tasa de analfabetismo, el desempleo y la pobreza realmente puede cambiar mucho la situación de las mujeres marroquíes. Y estoy muy optimista al respecto.”

En el entorno que describes, es difícil ser mujer, pero sobre todo, es difícil ser una mujer con metas profesionales, intelectuales, y además ser activista, ¿Cuáles son tus objetivos al respecto?

“Quiero estudiar sociología, a fin de explicar los fenómenos que me molestan de la sociedad en que vivo. Me gustaría trabajar en una ONG, grande o pequeña, y así contribuir al cambio; además, sería una gran experiencia trabajar con diferentes personas y culturas. Estoy interesada en trabajar en proyectos de cooperación para ayudar a las mujeres en los países subdesarrollados. Sin embargo, trabajar como jefe de comunicaciones sería muy divertido, porque me gusta mucho esta área.

También quiero publicar un libro con mis relatos cortos y los artículos que he escrito.

Seguiré siendo voluntaria, siempre lo seré, es una manera de devolver a los demás lo que yo tengo. Quiero trabajar y vivir en mi país, y pasar períodos cortos en diferentes partes del mundo haciendo labor social. Esto me dará la oportunidad de conectarme con diferentes culturas; me ayudará a ser una persona “Universal”.”

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