¡Enemiga del Islam!

“Ellos hablan de la opresión de los hombres como si fuera la Ira de Dios”  ~ Corán. 29-10

Les puede ocurrir, mis queridas y estimados lectorxs, que un día cualquiera de sus vidas, se encuentren ustedes con algún musulmán o musulmana quien, al escuchar mi nombre, reaccione como si hubiese sido poseídx por el más recalcitrante de los demonios, que le dirá, con los ojos desorbitados y tal vez echando espuma por la boca: “Ella esssh enemigaaah del Isshlammmmm”.

Enemiga del Islam… ¿De cuál Islam? ¿Hay un sólo Islam? Hay tantas maneras de ser musulmán, que cuando les digan eso, pregunten de quien se trata y que Islam practica. Enemiga del Islam.. esta expresión es propia de los dogmáticos que creen que “se es como ellos o se es una amenaza”, especialmente cuando algunas tenemos el hábito de la autonomía intelectual y espiritual.

Ya. Enemiga del Islam. Creo saber porqué:

1.- Adhiero al Corán cuando dice: Lee, Medita, Reflexiona. Me atrevo a cuestionar lo que aprendo y doy rienda a mi pensamiento creativo con respecto a las escrituras y a la tradición.

2.- No tengo miedo a equivocarme y defiendo mi derecho a pensar. No pido permiso para opinar y compartir mis perspectivas y lo hago sin ánimo de proselitismo, sin esperar si algún Jeque en Qatar me puede pagar, becar o aplaudir por eso.

3.- Puedo ver su racismo, su misoginia y homofobia, cuando tratan de esconderlos detrás del escudo de la religión. Usando tacos y perfume – Deal with It Benaisa – hago lo que el Islam ordena: reparar la injusticia, denunciarla con mi voz y rechazarla con todo mi corazón.

4.- A pesar de mis “herejías” he logrado que muchas personas se abran al Islam, dejen de lado sus prejuicios. No he necesitado disfraz alguno, ni arrogarme potestad de sabia, ni renegar de mi pasado, ni asumir un tono perdonavidas, ni menos amenazar con el infierno a nadie. Me ha bastado con hablar honestamente.

5.- Tengo problemas de CON-CIEN-CIA. No rezo en Mezquitas financiadas con el mismo dinero que financia a Boko Haram o a ISIS. No recibo un dátil auspiciado por naciones donde se violan los derechos de las Mujeres Musulmanas, ni me callan los mega banquetes de Ramadán, donde se preocupan más de llenarse hasta el píloro, que de a cuantos hambrientos van a llevarle el alivio de la comida, en el nombre de su Creador.

6.- No compro productos “Halal” que tienen precios “Haram“: Es un robo cobrar tanto dinero extra por productos comestibles, sólo porque tienen un sello que los acredita como lícitos para consumo de la comunidad islámica. Al fin y al cabo, todo lo creado es lícito ya que todo viene de Allah, el Matricial, la Matriz de la Creación.

7.- Falsean la tradición a vuestra conveniencia: Dicen seguir el ejemplo del Profeta Muhammad mientras son tiranos y abusadores, golpean a sus mujeres “porque la religión se los permite”, olvidando que el Profeta lavaba su propia ropa y cosía sus sandalias.

8.- Pienso que cada mujer es dueña de su cuerpo y de su imagen. Las mujeres musulmanas destacaron como maestras, guerreras y místicas, con y sin velo, no por compararse con chupetes, piedras preciosas o caramelos.

9.- Me niego a aceptar que otro ser humano tiene autoridad sobre mí o es más querido a los ojos de Dios, que debo verlo como mi maestro y mi guía sólo por tener un pene. Yo elegí el camino del conocimiento autónomo. Tengo la “desfachatez” de considerarme UNA IGUAL y de creer en una Divinidad Misericordiosa que me ha dado, como a toda persona, el don de llegar a conocerla.

10.- Digo Allah así como digo Alá, Dios, Divinidad y Diosa. Digo que toda persona tiene derecho a ser Musulmán o Musulmana, si lo desea; esto incluye a los gays, Lesbianas, Transexuales e Intersexuales. Digo que las mujeres podemos liderar comunidades y predicar, porque no hay nada sagrado que lo prohiba.

11.- Quiero ser musulmana y no árabe. No me interesa parecer, comer, actuar ni vivir como una mujer árabe. Respeto su identidad y sobre todo la mía. Estoy orgullosa de mi herencia histórica y lingüística, de ser mujer latinoamericana y de mi ser mestiza.

12- Soy Divina y Feminista: Divina: Creada por Dios para volver a Dios. Feminista: He llegado a ser una Mujer por la Justicia Social para las Mujeres.

13.- No ruego para ser incluida en vuestras comunidades, ser invitada a sus fiestas o rezar junto a ustedes. Diosa están en todas partes, no sólo con ustedes.

14.- Soy enemiga de vuestra Hipocresía. Predican y recitan, pero no practican. Mi prioridad es ser yo misma antes que encajar en molde alguno. Yo quiero ser una persona musulmana antes que una “Buena Musulmana”.

Soy enemiga de la violencia, del odio y la segregación, de la censura y el doble estándar. Soy enemiga del miedo y de los que infunden miedo para lograr obediencia. Soy enemiga de los que llaman a todo eso Islam.

Soy enemiga de los maltratadores de mujeres y de los homofóbicos, de los que maman de la leche de gobiernos que matan musulmanes, de los que apoyan al ISIS y justifican la persecución de Musulmanes Chiitas o Ahmadianos, de Cristianos y Yazidis y llaman a todo eso Islam.

Soy enemiga de quienes roban a los seres humanos su calidad de sujetos espirituales libres y autónomos; de los que van por ahí diciendo que todo es pecado. Soy enemiga de los que confunden sabiduría con memorizar. Soy enemiga de aquél que dice que el Islam es paz pero luego afirma de que ” los feminicidios son una exageración” y llaman a todo eso Islam.

Soy enemiga de la ignorancia y de quienes la promueven, porque Allah ordena el conocimiento. Soy enemiga de los opresores, porque Dios odia a los opresores. Soy enemiga de todo aquél que me señale como enemiga. Porque para todx opresor y fanático religioso, una mujer emancipada siempre será una enemiga.

El Islam es Paz. No hay paz sin justicia social. No hay justicia social sin justicia para las Mujeres. No hay Paz si las mujeres no vivimos en justicia.

Le dedico este post , en sororidad, a Jenny Torres de Costa Rica.

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