Las Mourshidates: Mujeres Promotoras de Paz contra la Radicalización Islámica

Mourshidates

Cientos de Imams o guías religiosas mujeres han estado a la vanguardia en la batalla de Argelia contra la radicalización islámica, desde la guerra civil que asoló el país del norte de África en la década de 1990.

Su objetivo es dirigir a las mujeres lejos de falsos predicadores que promueven formas radicales del Islam. El crecimiento del grupo Estado Islámico o ISIS en Siria e Irak, e incluso en Libia , así como la creciente influencia de los militantes de Al-Qaeda y musulmanes salafistas, las tiene trabajando día y noche.

Conocidas como “Mourshidates” su objetivo es difundir el Islam con un mensaje de tolerancia, ayudando a aquellos que se han apartado de ella. Durante los últimos 17 años han estado escuchando a las mujeres, asesorándolas y enviándolas a especialistas cuando sus problemas no están directamente vinculados a la religión.

“Matar es un pecado capital, entonces ¿cómo es que la gente puede matar a inocentes en nombre del Islam?”, Pregunta Fatma Zohra, que tiene alrededor de 40 años. Como las otras 300 Mourshidates designadas por el ministerio de asuntos religiosos, Zohra tiene un título en Islam y aprendió el Corán de memoria.

Dice que estaba “motivada por conocer mejor el Islam a fin de enseñar la religión”, después de la guerra civil del país musulmán tradicionalmente moderado en la década de 1990, que mató al menos a 200,000 personas. La guerra estalló después de que las autoridades cancelaron las elecciones de 1991, el primer voto democrático de Argelia, que el Frente de Acción Islámica estaba preparado para ganar.

Zohra, que era estudiante en ese momento, recordó amargamente cuando conoció a un grupo de mujeres viudas en una mezquita: “Los argelinos mataron a los argelinos en nombre del Islam”.

Las Mourshidates usas sus conocimientos en religión y sus habilidades de psicología y sociología, para el trabajo en las mezquitas, prisiones, centros juveniles, hospitales y escuelas. A diferencia de los imanes hombres, no se les permite dirigir las oraciones.

Cuando la primera Mourshida fue autorizada en 1993 para enseñar y guiar a las mujeres, sólo amas de casa se presentaron, pero el público ha crecido a lo largo de los años para incluir a estudiantes universitarias y profesionales.

Fuente: Deccan Herald

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