Las Monjas del Bus: Justicia Social sobre Ruedas

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Nuns on the Bus o Las Monjas del Bus es un grupo católico de defensa de Derechos Humanos en los Estados Unidos. Su nombre proviene del hecho de que recorren el país en un autobús.

Dirigidos por la hermana Simone Campbell, ponen énfasis en el compromiso de larga data de la iglesia con la justicia social. En diferentes años, las monjas han abordado diferentes temas. En 2012, las monjas buscaron llamar la atención sobre el trabajo de las monjas con los pobres y protestar contra los recortes planificados de ayuda. En 2013, el tema fue la reforma migratoria.

El grupo ha sido denunciado por el Vaticano por tener problemas doctrinales serios y temas feministas radicales incompatibles con la fe católica. El grupo ha enfrentado controversias por la enseñanza contraria a la doctrina católica, particularmente en su postura pro-elección sobre el aborto.

El Vaticano acusa a las monjas de opinar libremente en temas de justicia social, en cuestiones que la jerarquía eclesiástica de la época consideraba sensibles: El aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo. En un programa que el New York Times calificó de “réplica enérgica al Vaticano”, las monjas organizaron un viaje en autobús a través de nueve estados, visitando refugios para personas sin hogar, albergues, escuelas y centros de atención médica administrados por monjas. El objetivo era dar visibilidad a los esfuerzos de las monjas en nombre de los pobres y aquellos privados de derechos.

Hacemos lo que Jesús hizo para traer Justicia y Bienestar a la Sociedad. Estamos orgullosas de estar en desacuerdo con el Vaticano y no vamos a obedecerle

La gira de las monjas en 2013 se refirió a la reforma migratoria. Las monjas completaron una caminata de 6,800 millas en los Estados Unidos, desde Nueva York hasta California.

Como parte de la campaña, se reunieron con inmigrantes, líderes empresariales y funcionarios públicos, instándoles a pedirle al Congreso que apruebe una reforma migratoria integral que brinde un camino claro y directo hacia la ciudadanía para los 11 millones de personas que indocumentadas en los Estados Unidos. El proyecto de ley del Senado para la Ley de Seguridad Fronteriza, Oportunidades Económicas y Modernización de la Inmigración fue aprobado en junio de 2013.

Las monjas se embarcaron en una gira en 2014. El viaje se centró en hacer campaña contra el impacto del dinero exterior en la política. El tema de la corrupción y el “Dinero Oscuro” ha recibido atención especialmente a través de las grandes contribuciones de donantes ricos.

En el otoño de 2015, coincidiendo con la visita del Papa Francisco en los Estados Unidos, casi una docena de monjas comenzaron su gira en San Luis como parte de su viaje a través de siete estados. El tema de la gira de 2015 fue “Unir los Extremos” con un enfoque en la transformación de la política.

La gira de 2016 se centró en el tema de “Reparar las Grietas”. Las hermanas pidieron a los funcionarios del gobierno y a los candidatos que corrijan las brechas percibidas en la desigualdad de ingresos y riqueza en los Estados Unidos.

Al traer la atención sobre las voces de los inmigrantes, jóvenes, personas sin hogar y familias marginalizadas, las hermanas están poniendo la esperanza contra el miedo.

Página en Facebook. Nuns of The Bus

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Las Mourshidates: Mujeres Promotoras de Paz contra la Radicalización Islámica

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Cientos de Imams o guías religiosas mujeres han estado a la vanguardia en la batalla de Argelia contra la radicalización islámica, desde la guerra civil que asoló el país del norte de África en la década de 1990.

Su objetivo es dirigir a las mujeres lejos de falsos predicadores que promueven formas radicales del Islam. El crecimiento del grupo Estado Islámico o ISIS en Siria e Irak, e incluso en Libia , así como la creciente influencia de los militantes de Al-Qaeda y musulmanes salafistas, las tiene trabajando día y noche.

Conocidas como “Mourshidates” su objetivo es difundir el Islam con un mensaje de tolerancia, ayudando a aquellos que se han apartado de ella. Durante los últimos 17 años han estado escuchando a las mujeres, asesorándolas y enviándolas a especialistas cuando sus problemas no están directamente vinculados a la religión.

“Matar es un pecado capital, entonces ¿cómo es que la gente puede matar a inocentes en nombre del Islam?”, Pregunta Fatma Zohra, que tiene alrededor de 40 años. Como las otras 300 Mourshidates designadas por el ministerio de asuntos religiosos, Zohra tiene un título en Islam y aprendió el Corán de memoria.

Dice que estaba “motivada por conocer mejor el Islam a fin de enseñar la religión”, después de la guerra civil del país musulmán tradicionalmente moderado en la década de 1990, que mató al menos a 200,000 personas. La guerra estalló después de que las autoridades cancelaron las elecciones de 1991, el primer voto democrático de Argelia, que el Frente de Acción Islámica estaba preparado para ganar.

Zohra, que era estudiante en ese momento, recordó amargamente cuando conoció a un grupo de mujeres viudas en una mezquita: “Los argelinos mataron a los argelinos en nombre del Islam”.

Las Mourshidates usas sus conocimientos en religión y sus habilidades de psicología y sociología, para el trabajo en las mezquitas, prisiones, centros juveniles, hospitales y escuelas. A diferencia de los imanes hombres, no se les permite dirigir las oraciones.

Cuando la primera Mourshida fue autorizada en 1993 para enseñar y guiar a las mujeres, sólo amas de casa se presentaron, pero el público ha crecido a lo largo de los años para incluir a estudiantes universitarias y profesionales.

Fuente: Deccan Herald

Maryam Şahinyan: Primera Fotógrafa y Pionera en Retratar la Vida Queer en Turquía

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Nacida en Sahinyan Konagi, ahora conocido como Camli Kösk en el centro de la ciudad de Sivas, Turquía. Maryam Sahinyan (1911 – 1996) fue una fotógrafa famosa que es considerada la primera mujer fotógrafa de estudio en Turquía.

Pertenecía a una familia de origen armenio que tuvo que escapar con urgencia del primer genocidio sistemático moderno, la matanza de entre un 1,5 y 2,5 millones de personas por razones étnicas.

En 1936, Maryam se vio obligada a abandonar la escuela francesa Sainte-Pulchérie para ayudar a su padre en el estudio. En 1937, comenzó a administrarlo de forma independiente. Maryam Şahinyan gestionó e hizo retratos en el estudio Foto Galtasaray hasta 1985. En sus modestas instalaciones, que cambiaron de localización tres veces, y con una vieja cámara de placas de cristal, Şahinyan trazó una de las historias visuales más detalladas y poéticas de la capital turca.

Maryam Sahinyan es considerada la primera fotógrafa de estudio en Turquía. Su trabajo se centra principalmente en el retrato y destaca por su trabajo con personas Transgénero o consideradas “Queer”, extrañas o marginales en el amplio sentido de la palabra: Trabajadores de Circo, luchadores de poca monta, miembros de grupos religiosos y étnicos privados de sus derechos, gemelas idénticas y bellezas de pelo largo.

Cuando decidió retirarse, a los 74 años, había retratado en silencio y sin grandes pretensiones artísticas la deriva étnica, social, religiosa, política y económica de la vibrante capital de Turquía durante momentos decisivos. La fotógrafa, la primera mujer que se dedicó profesionalmente al oficio en el país, dejó un legado de 200.000 negativos que son considerados como el archivo de imágenes más importante de Turquía desde un punto de vista demográfico, cultural y social.

Seyran Ates, La Musulmana Feminista que Abrió una Mezquita Liberal en Alemania

 

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Seyran Ates (nacida el 20 de abril de 1963) es una abogada alemana y feminista musulmana nacida en Estambul, Turquía, de ascendencia kurda. Su familia se mudó a Alemania cuando tenía seis años. Estudió derecho en la Universidad Libre de Berlín y ejerce la abogacía desde 1997, especializándose en derecho penal y derecho de familia.  Ates, una reconocida activista de los derechos civiles, es mejor conocida por exigir la igualdad de derechos para las mujeres y niñas musulmanas.

Sus puntos de vista, muy críticos con una sociedad musulmana inmigrante que a menudo es más conservadora que su contra-parte en Turquía, la han puesto en riesgo.

En una entrevista en enero de 2008 en National Public Radio, declaró que estaba escondida y que no estaría trabajando en nombre de las mujeres musulmanas en público (incluso en los tribunales) debido a las amenazas en su contra. En un incidente en particular, ella y su cliente fueron atacados por el esposo de una mujer en un tribunal alemán frente a espectadores que no hicieron nada.

Ates ha recibido amenazas de muerte. Le dijeron que debería ser violada y recibió fotos con armas. En Egipto emitieron una fatua -un pronunciamiento legal en su contra-, el gobierno de Turquía cuestionó la apertura de la mezquita y sus propios familiares que viven allí le pidieron que abandone el proyecto.

La Sra. Ates abrió la mezquita de Ibn Ruschd-Goethe en 2017. Es la primera mezquita liberal en Alemania donde los hombres y las mujeres oran juntos y las mujeres pueden asumir el papel de imán dirigiendo una oración.  La autoridad religiosa turca y el Consejo Egipcio Fatwa de la Universidad Al-Azhar han condenado su proyecto y ha recibido amenazas de muerte. La Fatwa o edicto religioso abarca todas las mezquitas liberales presentes y futuras.

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En entrevista con la BBC, Ates, de 54 años, defendió su decisión y explicó que busca combatir el avance del ala conservadora del Islam.

Tenemos que terminar con esta separación. Mi argumento es que necesitamos detener la sexualización de la mezquita, todo el mundo islámico está sexualizado por los hombres, el patriarca. Un hombre no puede rezar junto a una mujer porque lo puede distraer; todos esos argumentos no son aceptables para nosotros.

La mezquita lleva el nombre Ibn Rushd-Goethe, en honor al filósofo Averroes y al escritor alemán, y se encuentra en un edificio adyacente de una iglesia protestante y acepta a musulmanes de diversas ramas. Está ubicada en el barrio de Moabit, a unos dos kilómetros de la Cancillería federal.

Ates asegura que hasta en La Meca, la ciudad más sagrada para los musulmanes, hoy día hombres y mujeres pueden estar juntos y que lo que ella propone no es anti-islámico sino que apenas va contra la tradición. Ates considera que ser musulmana y feminista no supone una contradicción. El cambio, explica, sólo se puede lograr a través de ser un ejemplo y de abrir las puertas. Entonces se mantiene al frente de una mezquita, dice, para los que quieran vivir la fe musulmana, sin sermones que dividan, y de una forma moderna, pacífica, tolerante y liberal.

Hay hombres y mujeres que no van a las mezquitas por esta práctica estricta. Si me sacan del salón me convierten en otro tipo de ser humano y no somos diferentes. Cuando estamos frente a Dios, somos todos humanos.

Kholoud al-Faqih, Primera Mujer a Cargo de un Tribunal de la Sharia en Palestina

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Durante siglos, los hombres en el mundo árabe han dominado posiciones estatales importantes, como el sistema judicial de la Shari’a, que resuelve cuestiones de estatus personal, como la atención de huérfanos, el divorcio, la custodia y la herencia, entre otros, con base en la legislación islámica.

Pero la abogada palestina Kholoud al-Faqih desafió las “normas” y decidió abrir esa puerta cerrada, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el puesto de juez de la Shari’a y transitar por ese difícil camino.

Faqih notó durante su trabajo la ausencia de mujeres en el sistema judicial de la Shari’a. Esto la llevó a buscar el motivo subyacente y preparar un estudio legal sobre los obstáculos, de acuerdo con la ley de estado personal de Jordania de 1976 aplicable en Palestina dado que Cisjordania estaba administrativamente afiliada a dicho país. No pudo encontrar ningún texto legal o de Shari’a que prohibiera a las mujeres trabajar en la judicatura. Entonces, ella avanzó en sus esfuerzos.

Siendo una joven abogada, Kholoud Al-Faqih entró en la oficina del Presidente del Tribunal Supremo de Palestina y anunció que quería unirse al tribunal. Él se rió de ella. Pero solo unos pocos años después, Kholoud se convirtió en la primera mujer juez nombrada para los tribunales de Sharia (Ley Islámica) de Medio Oriente.

Cuando le dije que quería convertirme en jueza de la Sharia, al principio pareció sorprendido, pero inmediatamente le mostré pruebas de que no hay nada en la Ley del país o la Shari’a que me prohíba practicar este trabajo, según las cuatro escuelas de pensamiento en la jurisprudencia islámica o Fiqh o según la ley de Jordania aplicable en Palestina

Kholoud estudió derecho en la Universidad Hebrea de Jerusalén y se graduó en 1999. Fue autorizada para ejercer en 2001. Trabajó en el Centro de Mujeres para ayuda y asesoría legal. De 2003 a 2008 trabajó para la Defensa de mujeres maltratadas. En 2005 terminó un Máster en Ley Privada por la Universidad de Jerusalén. Después de pasar dos exámenes judiciales competitivos en Ramala, en 2009 fue nombrada cadí, Jueza del Tribunal de la Shari’a, de Ramala.

En 2012 la revista CEO Middle East la situó en el puesto 10.º entre las 100 mujeres árabes más poderosas del mundo.

El documental THE JUDGE – La Jueza, de Erika Cohn ofrece un retrato único de Kholoud: Su valiente trayectoria como abogada, su incansable lucha por la justicia para las mujeres y sus visitas sin cita con clientes, amigos y familiares.

Una mujer puede hablar conmigo sobre violencia sexual. Ella no le dirá a un juez varón sobre abuso domestico. Una mujer juez es esencial. Si no consigo justicia para mi misma, no la conseguiré para otrxs.

Con un acceso inigualable a los tribunales, THE JUDGE presenta un drama legal en desarrollo que se desarrolla, con una rara comprensión tanto de la ley islámica como de la justicia de género. En el proceso, la película ilumina algunos de los conflictos universales en la vida doméstica de Palestina: la custodia de los hijos, el divorcio y el abuso, a la vez que ofrece una visión sin adornos de la vida de las mujeres y la Shari’a.

Jamila Afghani ha Capacitado a 6.000 Clérigos sobre Género y Derechos

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Es mediodía del viernes en Kabul, Afganistán. En un barrio de la ciudad, un clérigo musulmán ha mantenido las puertas de su mezquita abiertas a las mujeres desde hace 12 años. A menudo predica que las mujeres son iguales a los hombres y tienen derecho a trabajar y estudiar, todo debido a una mujer llamada Jamila Afghani y el programa de entrenamiento de sensibilidad en género que ha creado.

La Sra. Afghani es una activista de derechos de la mujer y académica islámica en Afganistán que ha luchado contra la discriminación, así como la discapacidad, desde la infancia. El acceso a la educación y la posibilidad de leer el Corán por sí misma que la hizo comprender que el Islam podría ser utilizado para empoderar a las mujeres en Afganistán.

Cerca del 20% de las Mezquitas de Kabul tienen áreas especiales de oración para las mujeres, mientras que hace sólo 15 años no había ninguna. De hecho, unos 6.000 imanes en Afganistán han participado en el programa de capacitación de Jamila.

Jamila nació en Kabul en 1974. Cuando tenía sólo unos meses de edad, contrajo la polio, pero la discapacidad se convirtió en una bendición disfrazada. Su familia no aprobaba la educación de las niñas. Sus hermanas jugaban afuera, pero ella no pudo; para que no se aburriese y por sugerencia del médico, su padre la matriculó en primer grado.

“Me sentí muy feliz. Cuando llegué a la escuela, era todo mi mundo “, dice.

Afghani estaba en quinto grado cuando estalló la lucha entre los Mujaidines y la Unión Soviética. Su familia se refugió en Pakistán. En Peshawar, se matriculó en clases de Maestría en Estudios Islámicos y comenzó a aprender árabe. Una vez allí, llegó a ver un Islam que no era lo que ella había conocido.

Cuando empecé a aprender árabe y estudié por mí mismo, descubrí que el Islam es totalmente diferente de lo que mi familia decía, lo que mi entorno estaba enseñando: Mis cuñadas eran mujeres educadas, pero mis hermanos les impidieron continuar su educación y trabajo. Pensé, si ellos pueden salir, ¿Por qué no mis cuñadas?

Afghani se involucró con un grupo afgano de derechos de las mujeres en Peshawar. Y con el tiempo, formó su propia organización, la Organización Noor de Desarrollo Educativo y Capacitación (NECDO). Decidió adoptar un enfoque islámico, lo que le permitió impartir clases de alfabetización para mujeres en campamentos de refugiados. “No fue fácil entrar en esas comunidades”, explica. “Pero cuando usamos la educación islámica como punto de entrada, tuvimos una muy buena experiencia”.

Regreso a Su Tierra

Después de 2001, cuando los talibanes fueron expulsados del poder en Afganistán, Jamila regresó a su país y comenzó a crear centros de mujeres donde se enseñaba alfabetización.

Cuando el proyecto fue llevado a la provincia nativa Ghazni de Afghani, ella encontró problemas con la comunidad – especialmente los imanes de las mezquitas. Decidió invitar a uno de los imanes a su centro, pero se sintió avergonzado al encontrarse con una mujer y dijo que no quería que nadie se enterara. Jamila no podía creer su actitud: “Pensé, Dios mío, ¿qué es esto?” Pero eligió adoptar un enfoque respetuoso y explicó que estaba educando a las mujeres sobre el Islam. “Yo le dije: Si puedes encontrar un solo verso del Corán o un hadiz que diga que la educación es mala, entonces me detendré ahora mismo y te entregará la llave de este centro”.

Lentamente, el Imán se impresionó con el conocimiento del Islam de Jamila, y comenzó a alentar a los hombres a dejar que sus esposas e hijas fueran al centro. De repente, el espacio estaba lleno de mujeres hambrientas de educación. En 2008, Afghani fue invitada a una conferencia en Malasia organizada por la Iniciativa Islámica de Mujeres en Espiritualidad e Igualdad (WISE), una red para mujeres musulmanas. Con el apoyo de WISE y mujeres eruditas musulmanes, “desarrollamos un manual para el entrenamiento”, dice.

Algunos de los imanes fueron inmediatamente receptivos a las ideas de Afghani. Uno es Mohammed Ehsan Saikal, el Imán en Kabul que ha mantenido su mezquita abierta a las mujeres durante 12 años: “Tengo tres hijas, y todas son muy educadas y van a trabajar”, dice. “Lo mejor que he recibido de esta organización es la iluminación y la conciencia”. Nargis Hamdard, de 20 años, es una estudiante de la madrasa del Sr. Saikal, que opera junto a su mezquita: “He aprendido que en el Islam, las mujeres tienen el derecho de trabajar y estudiar. Ahora mi familia también cree esto “, dice.

Hace un año, Afghani fue nombrada viceministra en el Ministerio de Trabajo, Asuntos Sociales, Mártires y Discapacitados. Pero aún no hay suficiente voluntad política para abordar los problemas de las mujeres en el gobierno, dice.

A pesar de los obstáculos y las amenazas, Afghani se ha comprometido a continuar su trabajo. “Este es nuestro país, y tenemos que hacer algo mejor para las próximas generaciones. Si no soy yo, ¿quién lo hará? “

 

Fuente: The Christian Science Monitor

 

 

Noor Inayat Khan: Princesa Musulmana que fue una Heroína de la II Guerra Mundial

 

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Noor era una escritora conocida que sirvió más adelante como agente de la resistencia. Eventualmente se convirtió en la única heroína de guerra musulmana de Gran Bretaña.

A veces conocida como Nora Baker o “La princesa espía”, Noor nació en Moscú en 1914 de una madre estadounidense y un padre indio, pero creció en París, donde aprendió a hablar francés con fluidez. El padre de Noor, Hazrat Inayat Khan, era un poeta y músico descendiente de la realeza india. Khan le enseñó el sufismo universal, un enfoque místico para el estudio del Islam. Enseñó a Noor y a su hermana a valorar la tolerancia religiosa y los ideales pacifistas.

Noor pasó el comienzo de la Segunda Guerra Mundial como enfermera de la Cruz Roja en Francia. En 1940, ella, su madre y su hermana huyeron en barco a Inglaterra. Se escaparon de Francia justo antes de que el gobierno se rindiera a Hitler.

Una vez en el Reino Unido, Noor se unió a la Fuerza Aérea Auxiliar de Mujeres – la rama femenina de la Royal Air Force – como operadora inalámbrica. Los operadores inalámbricos tenían la tarea de interceptar e interpretar mensajes de código Morse. El trabajo de Noor atrajo rápidamente la atención del Ejecutivo de Operaciones Especiales – una organización de élite secreta fundada para ayudar a los combatientes de la resistencia y contrarrestar lo que Winston Churchill llamó la “guerra despiadada” de los alemanes.

En 1943, el Ejecutivo de Operaciones Especiales envió a Noor a ocupar París para que trabajara como operadora de radio, enviando mensajes codificados entre los movimientos de resistencia ingleses y franceses. Fue la primera operadora inalámbrica femenina enviada a Francia durante la ocupación nazi.

Pero los alemanes se infiltraron en la red de espías de Noor una semana después de su llegada. Sus comandantes la instaron a regresar a Inglaterra, pero Noor se negó. En cambio, dirigió a un grupo de espías a través de París durante tres meses, cambiando constantemente sus identidades y evadiendo la captura de los alemanes.

Ella escapó del régimen totalitario sólo durante tanto tiempo. Una mujer francesa pronto la traicionó, y los nazis enviaron a Noor a la prisión de Pforzheim en Alemania. Sus principios la sostuvieron durante su encarcelamiento de 10 meses. En confinamiento solitario y repetidamente torturada, golpeada y muerta de hambre, Noor nunca reveló información a los alemanes. Trató de escapar dos veces, haciendo que los soldados alemanes la etiquetaran como “muy peligrosa”.

Los alemanes transfirieron a Noor y a otros tres agentes ejecutivos de Operaciones Especiales al campo de concentración de Dachau en septiembre de 1944. Allí, ella se enfrentó al pelotón de fusilamiento y pronunció su última palabra: LIBERTAD.

Noor murió resistiendo contra un régimen opresivo.

Noor recibió la Cruz de San Jorge como un premio póstumo en 1949. A la fecha, es una de las tres únicas beneficiarias. Los franceses honraron a Noor con la Croix de Guerre. En 2012, el Reino Unido erigió un monumento a Noor en Gordon Square, donde solía sentarse tranquilamente y leer en los meses previos a su misión final. La estatua de Noor fue el primer monumento en Inglaterra para una mujer asiática.