¿Por qué estás tan Enojada? #NiUnaMenos

daywithoutwomancolumn

a @canvelita por la inspiración, a todas las que luchan y por las que no están.

Un nuevo 8 de Marzo.
Otro año protestando
Otra tarde tomando las calles de nuestras ciudades en todo el mundo
En Roma, en Lima y Santiago de Chile
Un nuevo eslogan, una nueva pancarta, para la misma rabia.

Un hombre decente, de esos que se definen como un buen ciudadano y padre de familia, se para frente a mí diciendo: “¿Por qué estás tan enojada? … ¿Por qué las feministas están tan enojadas? Te pregunto, Feminista: ¿Por qué estás tan jodidamente enojada?”

¿Por qué estás enojada?
Porque mi amiga fue a la policía para denunciar que su esposo la golpeaba y no le aceptaron la denuncia. Cuando regresó a casa, su esposo la golpeó de nuevo.

¿Por qué estás enojada?
Tengo 16 años y todos los días después de la escuela, hombres mayores me gritan cosas sexuales en la calle, incluso me siguen y cuando me enojo y les digo que no lo hagan, dicen que estoy siendo grosera … tengo miedo de caminar en la calle.

¿Por qué estás enojada?
Porque Marita Veron, mi vecina, salió y no ha regresado. La policía le dijo a su madre que no se preocupara, que seguramente Marita estaba con un novio, pero ella no ha regresado a casa desde 2002.

¿Por qué estás enojada?
Tengo 12 años y un profesor en la escuela me tocó debajo de la falda. Me dijo que no dijera nada y cuando le dije al Director, no me creyó.

¿Por qué estás enojada?
¿Puedes entender lo que digo? Ya no veo a mi hija. Soy Joane Florvil, inmigrante de Haití. No hablo español. Me acusaron de abandonar a mi hija. Nadie me escuchó. Luego de un mes de abuso institucional por parte del Estado de Chile, me morí.

¿Por qué estás enojada?
Porque vi en la televisión cómo un hombre decía que las mujeres merecían ser violadas a veces y la gente a su alrededor se reía; muchas niñas crecerían pensando que eso era normal.

¿Por qué estás enojada?
Fui violada en grupo cuando volvía del trabajo. Fui a la policía, hice la denuncia, identifiqué a mis atacantes y un mes después, el tribunal los liberó. Soy Macarena Marín. Tenía que vivir con eso cada día. No pude soportarlo. Me ahorqué.

¿Por qué estás enojada?
Soy una niña en Nigeria y al amanecer pasaré por el rito de la mutilación genital. Una anciana de la villa cortará mi clítoris con una hoja de afeitar oxidada, mientras mi madre y mis tías me sostienen para que no me mueva. El dolor será insoportable y si logro sobrevivir a las infecciones y al sangrado, sufriré el resto de mi vida a causa de la fistula.

¿Por qué estás enojada?
Porque fui a caminar a la playa y me asesinaron. Mi nombre es Lola Chomnalez y tengo quince años.

¿Por qué estás enojada?
Porque me asesinaron y tiraron mi cuerpo en un basurero a 7 cuadras de mi casa y los criminales siguen impunes. Mi nombre es Candela Sol Rodriguez.

¿Por qué estás enojada?
Porque mi profesor me violó y me estranguló. Luego arrojó mi cuerpo a un bosque. El 12 de febrero hubiese cumplido 17 años. Mi nombre es Anahí.

¿Por qué estás enojada?
Porque todos mis hijos son el producto de la violación conyugal y mi esposo también violó a mis hijas. Nunca dije nada, me comí la rabia porque el sacerdote me dijo que el silencio era una virtud.

¿Por qué estás enojada?
Porque estuve 10 años encerrada en una prisión en El Salvador. Mi nombre es Teodora Vásquez. Sufrí un aborto involuntario mientras trabajaba como limpiadora en una escuela. Aún con la hemorragia, la policía me arrestó. Fui declarada culpable de asesinar a mi bebé por nacer.

¿Por qué estás enojada?
Soy una activista ambiental. Denuncié acoso, amenazas graves de muerte y violencia contra mí y mi familia. En la medianoche del 2 de marzo de 2016, un sicario me disparó en mi propia casa. Soy mujer, soy indígena, soy hondureña… soy Berta Cáceres

¿Queda claro? No preguntes sobre nuestra lucha, como si fuera sólo un dolor de cabeza en un mal día…  en cada mal día estamos organizando la rabia desde las raíces del dolor y las entrañas de nuestra memoria.

Un nuevo 8 de marzo.
Otro año protestando
Otra tarde tomando las calles de nuestras ciudades en todo el mundo
En Buenos Aires, en Rabat y Nueva York
Un nuevo eslogan, una nueva pancarta, para la misma rabia

#NiUnaMenos

Pan y Rosas: Una Historia sobre Género, Migración y Lucha Obrera

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Maya y Rosa son dos hermanas mexicanas que trabajan, en condiciones de explotación, como limpiadoras en un edificio de oficinas del centro de Los Ángeles. Un encuentro con Sam, un apasionado activista norteamericano, cambiará sus vidas. Sam las ayuda a tomar conciencia de su situación laboral, para que emprendan una campaña de lucha por sus derechos.

La película nos sirve para reflexionar acerca de muchos temas, como la situación y la composición de la clase obrera en los países centrales, las formas de lucha que puede adoptar en este principio de siglo o sobre las diferencias económicas y las desigualdades sociales. También acerca de la explotación de la mujer trabajadora, de la situación de la fracción de la clase de origen extranjero o sobre las luchas que quedan por venir.

¿Cómo Fue el Día de la Mujer en Afganistán?

Por Zahra Nader, reportera en Kabul para The New York Times.

En Afganistán, el Día Internacional de la Mujer comienza el 8 de marzo y se celebra aquí día tras día hasta finales de mes. A juzgar por la cantidad de eventos del Día de la Mujer  – fiestas, ceremonias de premios, conferencias, mesas redondas y conciertos – pareciera que las mujeres en Afganistán lo estan haciendo bastante bien.

Pero Afganistán tiene una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo, según Naciones Unidas . Y el índice de igualdad de género del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo clasifica a Afganistán en el lugar 152 de entre 155 países.

A las mujeres se les permite trabajar, estudiar y salir de la casa, todo lo cual fue completamente prohibido durante la era de los talibanes. Pero en la práctica, en la mayoría de los lugares fuera de las grandes ciudades, tales libertades son todavía muy limitadas o incluso inexistentes.

Una de las invitaciones que recibí fue de un grupo del que rara vez había oído hablar, el consejo de periodistas de Afganistán, que estaba honrando a 30 mujeres, en su mayoría periodistas, incluida yo. El consejo no tiene un sitio web, sólo una página no muy activa en Facebook, pero celebra conferencias ocasionales.

La ceremonia fue un poco decepcionante. El presentador no pudo pronunciar el nombre de mi organización de noticias ni los nombres de muchas de las mujeres periodistas. Muchos de las “homenajeadas” no asistieron. Los organizadores entregaron flores rojas y pañuelos para la cabeza, aunque pocas mujeres en Afganistán necesitan más de esto.

Nooria Ashraf, encargada de asuntos relacionados con la mujer en el consejo, se quejó de lo difícil que era recaudar dinero para comprar los pañuelos de cabeza, y lo preocupada que estaba por las personas de la televisión local que a veces se visten “inapropiadamente”.

El Comité de Seguridad para los Periodistas Afganos, que hace un importante trabajo de defensa del gremio, también quiso honrarme a mí ya otras 99 mujeres en el periodismo. Nos dieron flores rojas, pero con cuadernos en vez de bufandas.

Pocas personas en Afganistán conocen el verdadero significado y la historia del Día Internacional de la Mujer, que pretende reconocer la larga historia de la lucha de las mujeres por la emancipación. Muchos aquí piensan que es un día como el Día de la Madre y que deben dar regalos a sus madres, esposas e incluso a sus colegas femeninas – especialmente pañuelos para la cabeza.

Para muchas mujeres en Afganistán, el día es un recordatorio no tanto de cuánto han avanzado, sino de cuánto más hay que avanzar.

El otro día estaba en la calle informando sobre un atentado suicida. Los policías e incluso algunos de los periodistas varones en la escena insistian en preguntarme qué estaba haciendo, como si estuviera ocupando un puesto indecoroso para una mujer. Los más amables estaban preocupados por mi incapacidad de lidiar con la experiencia. Los más rudos sentían que estaba saliendo de mi carril.

Un funcionario sugirió que era peligroso para mí salir tan tarde por la noche.

No es fácil ser una mujer periodista en Afganistán. No es fácil ser una mujer aquí, en todo caso. Pero para muchas mujeres afganas, eso no es lo que aparece en todas estas celebraciones. A menudo, muchas instituciones utilizan el Día de la Mujer para mostrar una cara progresista, pero sólo por un día.

 Sahar Fetrat, una cineasta y activista por los derechos de las mujeres, dijo:

En cada Día Internacional de la Mujer, sigo pensando en lo reprimidas que estamos dentro de esta sociedad patriarcal. Las celebraciones simbólicas, las flores, los regalos y algunas palabras de empatía y simpatía siempre se dan a las mujeres cada 8 de marzo, mientras que en el mismo día, el sexismo, la desigualdad, el acoso y la violencia contra las mujeres gritan desde todas las calles y rincones de este país.

Los activistas dicen que a los donantes les resulta fácil dar dinero para las celebraciones, que nadie critica, mientras que es mucho más difícil apoyar programas que producen cambios reales y,  por lo tanto, polémicos.

“No queremos conseguir flores y llevar velos”, dijo Zubaida Akbar, una defensora de los derechos de la mujer. “En cambio, queremos respeto como seres humanos”.

Casi mil millones de dólares de ayuda externa a Afganistán, tal vez más, se han dedicado a programas destinados a mejorar la vida de las mujeres. Pero según un nuevo informe de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán, la violencia contra las mujeres ha aumentado un 8,6 por ciento este año.

Mientras tanto, si bien muchas mujeres se burlan del regalo de los pañuelos para la cabeza, al menos se conforman de que no se les esten dando burqas.

Traducido por Vanessa Rivera de la Fuente.