El Derecho a Decidir es Musulmán: El Islam Permite el Aborto por 3 Causales

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Existen muchos prejuicios contra el Islam como un sistema de creencias basado de manera casi absoluta en la falta de derechos para las mujeres. No obstante, el Islam da alternativas a las mujeres en relación a sus derechos reproductivos y la interrupción voluntaria del embarazo. La concepción y regulación del aborto en el pensamiento islámico, aunque por caminos diferentes, puede llegar a asemejar mucho a lo que las legislaciones occidentales están implementando al respecto. Este articulo ofrece una visión general sobre la legitimidad del aborto de acuerdo al derecho islámico o Fiqh.

Antes de entrar en la cuestión doctrinaria, hay tres puntos a considerar sobre el aborto en el Islam:

  • El aborto, sea espontáneo o inducido, ocurre; es un hecho en la vida de muchas mujeres, independiente de su origen, religión y opciones de vida.
  • El Islam es un sistema de creencias que fomenta el actuar ético y provee una guía en base a aceptar las realidades de la vida y no a negarlas.
  • Las mujeres musulmanas tienen – en virtud de los preceptos de su fe – la libertad de decidir sus acciones en tanto sean conscientes de sus consecuencias y se sientan capaces de hacerse cargo de ellas. Cada creyente responde sólo ante sí misma y ante Dios.

Debate doctrinario

Los puntos de vista de los musulmanes sobre el aborto están formados por los Hadices (registros de la tradición profética), así como por las opiniones de eruditos y comentaristas legales y religiosos. El Islam da a las mujeres derechos sexuales y reproductivos: Los anticonceptivos están permitidos y entre los derechos y obligaciones de la pareja se establece que estos deben satisfacer al otro en las relaciones sexuales. Pueden obtener placer de cualquier parte del cuerpo del otro, siempre que la pareja dé su consentimiento. En principio, no se considera el aborto un hecho deseable, ya que no es posible relativizar el trance que significa para una mujer esta experiencia. No obstante, ocurre y es aquí donde surge la perspectiva doctrinaria.

¿Cuándo el aborto es permisible? Entre los musulmanes, la permisibilidad del aborto depende de factores como el tiempo y las circunstancias atenuantes.

La cuestión del alma

En el Islam, el debate sobre si es procedente el aborto se centra en resolver cuándo la vida gestada se convierte en persona, es decir, es dotada de alma. El Islam no niega que hay vida desde la concepción, pero no siempre considera esta vida ser humana per se desde ese momento.

Se cree, en general, que el feto se convertirá en un alma viviente después de cuatro meses de gestación, por lo tanto, el aborto después de ese punto generalmente se considera inadmisible. Azizah Y. al-Hibri señala que “la mayoría de los eruditos musulmanes permiten el aborto, aunque difieren en el estadio de desarrollo fetal más allá del cual está prohibido”. Es cierto. Para algunos estudiosos el alma se insufla en el embrión a los 40 días, en cambio para otros, a los 120.

Antes de los cuatro meses de gestación

Seyed al-Sabiq, autor de Fiqh al-Sunnah, ha resumido las opiniones de los juristas clásicos a este respecto en las siguientes palabras:

El aborto no está permitido después de cuatro meses desde la concepción, porque en ese momento es como quitarse la vida, un acto que implica pena en este mundo y en el Más Allá. En lo que respecta al aborto antes de que transcurra este período, se considera permitido si es necesario. Sin embargo, en ausencia de una excusa razonable, es detestable.

Amenaza a la vida de la mujer

Sobre el tema de la vida de la mujer, los musulmanes aceptan universalmente que su vida tiene prioridad sobre la vida del feto. Esto se debe a que la mujer es considerada la “fuente original de la vida”, mientras que el feto es solo una vida “potencial”. Los juristas musulmanes concuerdan en que el aborto está permitido basado en el principio de que “el mal mayor [la muerte de la mujer] debería ser protegido por el mal menor [el aborto]”. En estos casos, el médico es considerado un mejor juez que el erudito.

Existe una opinión casi unánime de que después de 120 días no se permite un aborto a menos que el defecto en el embrión ponga en peligro la vida de la madre.

En los últimos tiempos en Irán, el ayatolá Ali Khameni emitió un fatwa o edicto religioso que permite el aborto para fetos de menos de 10 semanas que tienen el desorden sanguíneo genético llamado talasemia. También en Irán, el gran ayatolá Yusuf Saanei emitió una fatwa que permite el aborto en los primeros tres meses por varias razones. Saanei aceptó que el aborto generalmente no es deseable en el Islam, pero continuó diciendo:

Pero el Islam también es una religión de compasión, y si hay problemas serios, Dios a veces no requiere que sus criaturas practiquen su ley. Entonces, bajo ciertas condiciones, como la pobreza de los padres o la superpoblación, entonces se permite el aborto

Violación

La mayoría de los eruditos musulmanes sostienen que el niño producto de la violación es un niño legítimo y que sería pecaminoso matar a este niño. No obstante, esta posición no es absoluta. Los eruditos permiten el aborto solo si el feto tiene menos de cuatro meses o si pone en peligro la vida de su madre. Como se dijo, el Islam tiene que ser una guía útil para las realidades de la vida y por ello admite flexibilidad. Por ello, se instó a los estudiosos musulmanes a hacer excepciones en el decenio de 1990 a raíz de violaciones de mujeres kuwaitíes por soldados iraquíes (en 1991) y la violación de mujeres bosnias por soldados serbios. En 1991, el Gran Mufti de Palestina, Ekrima Sa’id Sabri emitió una fatwa en la que decía que las mujeres musulmanas violadas por sus enemigos durante la guerra de Kosovo podrían tomar medicamentos abortivos.

Explicando la dificultad en tales casos, un erudito dice:

Creo que el valor de la vida es el mismo ya sea que este embrión sea el resultado de la fornicación con parientes o no parientes o un matrimonio válido. En la Sharia, la vida tiene el mismo valor en todos los casos.

Sheikh M. A. Al-Salami, Tercer Simposio sobre Jurisprudencia Médica

Por su parte, en junio de 2004, Muhammad Sayed Tantawi, el Gran Jeque de Al Azhar en Egipto, aprobó un proyecto de ley que permite a las mujeres abortar un embarazo que es el resultado de una violación. La ley también buscaba dar derecho a las mujeres a que se sometan a un aborto más de cuatro meses después de la concepción.

Deformidad fetal

Algunos estudiosos musulmanes también argumentan que el aborto está permitido si el recién nacido está enfermo de una manera que haría su cuidado muy difícil para los padres (por ejemplo, deformidades, retraso mental, etc.). Ampliamente citada es una resolución del consejo de jurisprudencia islámica de Mekkah Al Mukaramah (la Liga Islámica Mundial) al aprobar una Fatwa en su 12ª sesión, celebrada en febrero de 1990. Esto permitió el aborto si el feto estaba:

… gravemente mal formado, con una condición severa e intratable demostrada por investigaciones médicas y decidida por un comité formado por médicos competentes y confiables, y siempre que los padres soliciten el aborto y el feto tenga menos de 120 días computados desde el momento de la concepción.

Quienes sostienen una opinión divergente respecto a la permisibilidad del aborto en el Islam, se apoyan en una aleya del Corán (17:31) que dice: “No maten a sus hijos por miedo a la pobreza, porque Allah proveerá para todos ellos y en matar hay un gran pecado”. No obstante, esta aleya se refiere – por un lado-  a los hijos ya nacidos, es decir, a aquellos que sin ninguna duda son personas y – por otro- intenta disuadir a las tribus árabes de la práctica del infanticidio (sobre todo de niñas), la cual era muy común antes de la revelación del Islam.

En una visión similar el Imam Ghazzali dijo:

El aborto inducido es un pecado después de la concepción y puede ser de grados. Cuando el esperma ingresa a los ovarios, se mezcla con el óvulo y adquiere el potencial de la vida, su eliminación sería un pecado. Abortarlo después de que se convierta en un germen o una sanguijuela sería un pecado más grave y así sucesivamente

Estas visiones opuestas al aborto, contrastan con la realidad de los países con población musulmana, en los que el procedimiento es legal en casos de riesgo para la vida de la madre y/o de salud física o mental, violación e inviabilidad fetal, considerando todas o algunas de estas causales en su legislación sanitaria. El aborto totalmente libre rige en tres países musulmanes: Túnez, Turquía y Barhein. En la práctica de los países musulmanes, el sistema que rige es del de despenalización por supuestos. Muy frecuente es la despenalización en caso de peligro para la salud física o psicológica de la madre.

 

 

 

 

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Flor del Desierto – La Historia de Waris Dirie

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Película basada en las memorias de la modelo y activista Waris Dirie. Nacida en el desierto de Somalia en 1965,  casada a la fuerza con su tío a los 13 años, escapa de su familia a través del desierto hasta que finalmente llega a Londres. Actualmente vive con su hijo en Viena y al día de hoy sigue adelante con su encarnizada lucha contra la ablación femenina, una práctica todavía muy frecuente en los tiempos que corren y que ella sufrió en carne propia.

Waris,  que en somalí significa “flor del desierto”, además de modelo, es escritora de varios libros,  embajadora de la ONU a favor de los derechos de las mujeres y los niños en África y ha rodado un documental sobre su vida para la BBC.

 

Nacer de Nuevo: Cirugía de Fístula Cambia las Vidas de Mujeres en Tanzania

 

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por Rumbi Chakamba para Newsdeeply

En Tanzania, una organización que proporciona operaciones de fístula gratuita está cambiando las vidas de muchas mujeres que sufren de la condición pero no pueden acceder a la costosa cirugía correctiva.

Cuando Nzema, de 33 años, dio a luz a su hija en 2008, nunca había oído hablar de fístula obstétrica. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que algo estaba terriblemente mal cuando empezó a experimentar fugas de orina incontrolables.

Nzema dijo que sentía tal humillación que pasaba todo el día dentro de su casa para evitar estar con otras personas. La condición también tensó sus relaciones con su esposo y otros miembros de su familia – muchos de ellos especularon que su condición era un castigo de Dios por algo que había hecho.

Finalmente descubrió que sufría de fístula cuando vio un programa de televisión destacando historias similares a las suyas.

Hasta que no lo vi en la televisión, no sabía nada sobre la fístula y no quería hablar de ello.

Después que comprendió su condición, Nzema también fue capaz de conseguir el tratamiento. En 2013, después de cinco años de vivir con fístula, recibió una cirugía correctiva gratuita de una organización de atención médica llamada Rehabilitación Integral Basada en la Comunidad en Tanzania (CCBRT), que está en una misión para mejorar las vidas de las 21.400 mujeres con síntomas de fístula obstétrica en el país.

Después de que finalmente supo de que se trataba su condición, Nzema también fue capaz de conseguir el tratamiento. En 2013, después de cinco años de vivir con fístula, recibió una cirugía correctiva gratuita de una organización de atención médica llamada Rehabilitación Integral Basada en la Comunidad en Tanzania (CCBRT), que está en una misión para mejorar las vidas de las 21.400 mujeres con síntomas de fístula obstétrica en el país.

La fístula obstétrica es una condición en la cual un agujero se abre entre el canal del parto y la vejiga o el recto. Esto ocurre más comúnmente durante el trabajo de parto. En el 90 por ciento de los casos, la fístula obstétrica resulta en un bebé muerto. Las mujeres con la condición ya no son capaces de mantener su orina o las heces, y si no se trata, la fístula puede conducir a otros problemas médicos crónicos, incluyendo enfermedad renal, úlceras y daño nervioso en las piernas.

La Campaña del Fondo de Población de las Naciones Unidas para el Fin de la Fístula calcula que hay al menos 2 millones de mujeres en el mundo que viven con la enfermedad, con alrededor de 50.000 a 100.000 casos nuevos cada año. UNFPA dice que la mayoría de las mujeres con la condición no saben que el tratamiento está disponible, y en cualquier caso, la mayoría no puede permitirse el lujo – el costo promedio de tratamiento de la fístula y la atención postoperatoria es de alrededor de $400 dólares.

Hasta la fecha, CCBRT y sus seis hospitales socios son los mayores proveedores de operaciones de fístula obstétrica en Tanzania. Han completado más de 6.000 cirugías, incluyendo Nzema.

Antes de la cirugía, no estaba bien – no podía hacer nada ni ir a ninguna parte. Ahora estoy bien. Siento que nací de nuevo.

A pesar del éxito del programa hasta ahora, el CEO de CCBRT, Erwin Telemans, dice que no es suficiente. Con 3.000 nuevos casos por año, que ocurren en lugares sin acceso a atención médica, dice que hay “un retraso significativo”.

La condición no es fatal, pero todavía puede destruir vidas.

“Si no se trata, la fístula obstétrica puede conducir a problemas crónicos médicos, sociales y psicológicos”, dice Telemans. “Los olores desagradables de la fuga constante significan que las mujeres que sufren de fístula son a menudo abandonadas por sus maridos, expulsadas de sus familias y comunidades y excluidas de actividades cotidianas como el trabajo, ir al mercado, ir a la iglesia, pasar tiempo con amigos y familiares “.

Para dar a más mujeres el acceso al tratamiento, Telemans dice CCBRT está trabajando con la organización sin fines de lucro Amref, el segundo mayor proveedor de Tanzania de cirugías de fístula, para crear servicios más racionalizados en todo el país. Juntos están tratando de despertar el interés de los médicos jóvenes de ingresar al campo y están fortaleciendo los servicios de salud materna en los hospitales de todo el país a través de la capacitación.

Ambas organizaciones, junto con el UNFPA de Tanzania, también están colaborando con el Ministerio de Salud, Desarrollo Comunitario, Género, Ancianos y Niños para desarrollar una estrategia nacional de fístula que establezca metas nacionales.

 

Aspectos Éticos y Religiosos sobre el Aborto.

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Ciclo de mesas y conferencias en el marco de la exposición temporal “Nuestros cuerpos, nuestras vidas. Cuatro décadas por el derecho a decidir en México” de Católicas por el Derecho a Decidir.

A pesar de que la jerarquía de la Iglesia católica rechaza total y categóricamente el aborto en todas sus circunstancias, muchos creyentes consideramos que esta problemática debe de interpretarse desde la ética, la fe cristiana y el derecho inalienable de las mujeres a tomar sus propias decisiones.

El Aborto en la Prensa: Los Derechos Reproductivos como Tragedias Personales.

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La cobertura que los medios de comunicación hacen de los temas relacionados con los derechos reproductivos se ha limitado a lo que se conoce como nota roja, en la que secriminaliza y exhibe a las mujeres que han abortado: los periódicos suelen publicar fotografías de mujeres, incluso de menores de edad, violando el derecho a la intimidad y a la propia imagen. Se les califica con adjetivos que las etiquetan y ofenden, creando con esto una percepción negativa en los lectores.

Este material es parte del Ciclo de mesas y conferencias en el marco de la exposición temporal “Nuestros cuerpos, nuestras vidas. Cuatro décadas por el derecho a decidir en México” organizado por Católicas por el Derecho a Decidir.

Mutilación Genital Femenina: Un Violento Crimen Contra La Mujer

Según datos dela ONU, más de 100 mil mujeres han sido sometidas a Mutilación Genital Femenina

 Según datos dela ONU, más de 100 mil mujeres este año han sido sometidas a Mutilación Genital Femenina

Ella levantó su mano adornada con brazaletes dorados y le dijo a las mujeres que estaban alrededor: Ahora, sujétenla bien y ábranle las piernas lo más que puedan”. Así comienza la historia de Halima Mohamed Abdel Rahman, una joven mujer de Sudán, corresponsal de la comunidad de Periodistas de Género World Pulse y activista por la abolición de la Mutilación Genital Femenina.

Recuerdo que me obligaron a acostarme en tres colchones: uno de ellos estaba doblado debajo de mi torso. Mi partera Hajja se sentó en un banco de madera bajito. Nuestros ojos se encontraron mientras ella miraba mi cuerpo desnudo”. “Ahora eres una mujer de verdad – dijo- una mujer de verdad nunca llora. Removeré esta suciedad y te volverás una mujer limpia, una verdadera musulmana”.

Según datos dela ONU, más de 100 mil mujeres han sido sometidas a Mutilación Genital Femenina y más de tres millones de niñas están en riesgo de sufrir esta práctica cada año. Si bien se relaciona esta práctica con la religión musulmana, esta no figura en el Corán ni en la Biblia y es practicada por pueblos convertidos al Islam o al Cristianismo, lo mismo en Egipto que en Nigeria o en tribus indígenas de Colombia.

Fatma Eman, feminista musulmana egipcia, miembro del colectivo Nazra de estudios de género señala que en la mentalidad de la sociedad egipcia no se relaciona la Mutilación Genital Femenina con la religión: “Si preguntas a un cristiano copto, no te dirá que le corta el clítoris a sus hijas porque la Biblia lo ordena, te dirá que es la costumbre, la tradición y es ahí donde hay que buscar las causas de esta práctica”.

Halima sigue recordando “de pronto, ella comenzó a cortar. Lloré como loca. Su cabeza estaba entre mis muslos, pero yo sentía que estaba cortando en la mitad de mi cabeza. Llamaron a más mujeres para sujetarme. Algunas me llamaron cobarde… Yo tenía solo 6 años, muy chica para luchar”.

Sudán está en el quinto lugar de países que practicanla Mutilación Genital Femenina (MGF) en el mundo. De acuerdo a la Unicef, casi 9 de cada 10 mujeres sudanesas de 15 a 49 años de edad han sufrido la ablación. La mayoría han sido sometidas a un procedimiento conocido como infibulación o “circuncisión faraónica”, en el que se eliminan la totalidad o parte de los labios mayores y menores, y por lo general el clítoris. Muy a menudo, la operación la realiza una partera tradicional.

En Sudán, existen tres tipos de MGF hoy en día: La “Sunna” que es la remoción de la parte visible del clítoris; la Clitoridectomía, que remueve el clítoris y los labios adyacentes, y la Mutilación completa, que además de todo lo anterior implica coser los labios de la vagina y dejar sólo un pequeño espacio para permitir el flujo urinario y menstrual.

En Febrero de 2009 el gobierno de Sudán legalizó la MGF Sunna, un día antes de que el mundo celebrara el día Internacional dela Tolerancia Cero de la Mutilación Genital Femenina.

Otro de los países en los cuales esta práctica es moneda corriente es Nigeria. El Centro de las Mujeres para la Paz y el Desarrollo (WOPED) afirma que los nigerianos y los pueblos que recurren a esta forma de control de la sexualidad femenina- continúan con esta práctica, porque el dictamen cultural dice que la mujer no circuncisa es promiscua, sucia, no es digna de confianza y no puede casarse, físicamente indeseable y un riesgo para ella misma y los niños al momento del parto. Una creencia tradicional es que si la cabeza de un bebé varón toca al clítoris durante el nacimiento, el niño morirá, idea que ha detonado la amplitud de la práctica.

“El Clítoris es un regalo de Dios, ¿Por qué Cortarlo?” Dice un poster en la puerta de Safe Heaven International, una organización no gubernamental fundada por Margaret Onah, de 48 años, sobreviviente de este inhumano tratamiento, que trabaja en Nigeria para crear conciencia de los peligros dela MGF y detener esta tradición bárbara contra el cuerpo de las mujeres. Una de las formas en que combaten este flagelo es visitar a los legisladores para asegurar la erradicación de esta dañina tradición así como proponer a las familias un rito alternativo de paso de a la edad adulta para las niñas, que respete las tradiciones locales pero no incluya la mutilación.

Una mujer nigeriana, escribe su historia: “Mi relato es un poco diferente. Hace poco, fui al hospital y me llevé un shock cuando el doctor, luego de examinarme, me preguntó si yo había tenido la circuncisión del clítoris. Yo le dije “No, ¿Por qué lo pregunta? Él respondió: Tú clítoris no está”. Estaba shockeada porque, durante todo este tiempo, nunca pensé que había sido víctima de eso. El incidente me puso a pensar porque yo he tenido problemas relativos a mi salud reproductiva y me pregunto si esto no tendrá relación con eso. Aún trato de entender por qué una niña debería pasar por una experiencia tan devastadora. Este es el tipo de cosas que provocan en las mujeres trauma psicológico y emocional, Dios me ha ayudado a superar el shock”.

La Mutilación Genital Femenina causa daño irreparable. Puede llevar a la muerte por desangramiento, dolor y trauma e infecciones generalizadas. Es traumático. Tiene peligrosas implicaciones de salud, por las malas condiciones sanitarias en las que se practica generalmente; constituye una violación fundamental de los derechos humanos ya que es realizada a corta edad, faltando el consentimiento para ello. Las mujeres que han sido sometidas a este procedimiento enfrentan riesgos de salud irreversibles, entre los cuales se cuentan: Abscesos, quistes, queloides, infecciones del tracto urinario, relaciones sexuales dolorosas, hepatitis y otras enfermedades de la sangre, infecciones del sistema reproductor, inflamación pélvica, infertilidad, menstruación dolorosa, obstrucción del canal de parto, alta sensibilidad al contagio por HIV/SIDA.

Pero no es sólo en África. Si bien es el continente de mayor incidencia de la Mutilación Genital, no es el único lugar en el cual se producen. Se han registrado casos en pueblos originarios de Colombia y también en Europa. En Colombia, el proyecto ‘Embera Werá’ (mujer Embera) comenzó desde el año 2007 para erradicar la práctica de mutilación genital femenina, en la cultura Embera Chamí de Pueblo Rico y Mistrató (Risaralda). Cada 25 de abril se realizan los foros para darle continuidad a este convenio realizado por el Fondo de Naciones Unidas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), la Gobernaciónde Risaralda y el Consejo Regional Indígena (CRI).

Hace unas semanas,la BBC de Londres emitía el aire un documental en el cual denunciaba a médicos en Reino Unido -con formación universitaria en medicina y de cultura occidental- que acceden a practicarla Mutilación Genital Femenina a las niñas pertenecientes a poblaciones inmigrantes africanas.

La Feminista musulmana británica de origen pakistaní y activista por los derechos de las mujeres, Shaista Gohir, denunció hace algunos meses a un clérigo musulmán de la ciudad de Bristol, Inglaterra, a quien grabó con la cámara de su propio teléfono celular, mientras daba instrucciones a un feligrés para sacar a su hija menor de edad del país y llevarla a África durante las vacaciones escolares, a fin de que fuese sometida a la Mutilación Genital. Gohir, apoyándose en el propio Corán, ha denunciado este hecho a las más altas autoridades de la importante comunidad islámica de ese país, así como trabaja en red con otras activistas para detectar casos similares.

El fin de la MGF no se encuentra solamente en su repudio y prohibición legal. La prohibición de la práctica tiene que ir acompañada de la promoción de la equidad de género y de los derechos humanos de las mujeres a todo nivel, a fin de terminar con las falsas ideas arraigadas en las distintas culturas que sostienen la ablación del clítoris como un procedimiento deseable. Leyes severas que castiguen a los que la favorecen, así como el desarrollo de fuentes de empleo alternativas para las personas que se dedican a esta práctica, también es un punto a considerar, tanto como la realización de fuertes campañas de educación a nivel local, nacional y mundial que comprometan a la sociedad civil, a los gobiernos, a los medios, al sistema educativo y religioso para cambiar las actitudes sociales a favor de la MGF.

Publicada originalmente en Revista Furias

Aborto Legal: Una Cuestión de Equidad

El aborto ilegal es una expresión de inequidad

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De acuerdo a organizaciones asociadas a la Campaña Nacional por un aborto legal, seguro y gratuito, en Argentina se realizan 500 mil abortos ilegales cada año. Esto demuestra que la criminalización no evita que las mujeres aborten. También significa, que el 40% de los embarazos terminan por interrupción voluntaria, en la mayoría de los casos en terribles condiciones sanitarias. Cerca de 80 mil mujeres son hospitalizadas cada año debido a complicaciones derivadas de un aborto: es la principal causa de muerte materna, con un 30% del total. En muchos casos, ni estas complicaciones de salud, ni las muertes derivadas de un aborto son reportadas a las autoridades. Por cada mujer que busca ayuda médica ante una complicación, otras 7 en la misma situación callan y no acuden a los servicios de salud.

El proyecto actual para legalizar el aborto fue presentado al Parlamento en mayo de 2008. En el mes de marzo de 2010, las organizaciones asociadas a la Campaña reactivaron el documento con más de 33 firmas de diputados, el cual fue admitido a discusión: El debate comenzó en el Congreso el 1º de noviembre de 2011.

La iniciativa de interrupción voluntaria del embarazo señala- en términos generales: Que cada mujer tiene el derecho de decidir  sobre su embarazo durante las primeras 12 semanas de gestación. También, establece que las mujeres deben tener acceso a la realización de un aborto de manera legal, segura y gratuita en los servicios de salud, bajo las condiciones y requisitos que requiere la ley. Asimismo, propone asistencia sicológica humanitaria antes, durante y después del procedimiento. El proyecto de ley también demanda la implementación y puesta en práctica inmediata de leyes complementarias destinadas a mejorar la cobertura de salud integral, la educación sexual y la paternidad y sexualidad responsables.

Recuerdo la marcha del 1º de noviembre: “Tenemos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos”; “Saquemos al patriarcado de nuestro útero”; son algunas de las pancartas que las mujeres preparaban. En mi opinión, el asunto va más allá del derecho a decidir sobre el cuerpo: Es un problema serio de salud que necesita de manera urgente una política pública definida.

Escuché hablar a una mujer rubia, de piel tostada: “Tengo tres hijos; me quedé embarazada del cuarto y mi pareja me botó de la casa. Asi no más: “no te quiero más, chau.” Yo no trabajaba, él no se hizo más cargo ni de mi embarazo, ni de los niños. Ninguna mujer imagina su vida con un aborto en el medio. Es absurdo pensar que es algo que se desea. Pedí plata, saqué lo que tenía en el banco. Me duele el juicio de la gente porque no tienen idea de mi ni de lo que tuve que pasar, y tampoco se sacarían la plata del bolsillo para apoyarme.”

Ella mencionó dos puntos importantes: Primero, el jugoso negocio detrás de la ilegalidad: Se estima que en Argentina, un aborto ilegal cuesta alrededor de $1.000 dólares. Saquemos la calculadora: $1.000 X 500.000 = $ 500.000.000 de dólares en dinero ilegal, tal ilegal como vender drogas o traficar personas. ¿Quiénes ganan manteniendo el aborto en la oscuridad y arriesgando la vida de las mujeres? ¿Cómo se podría mejorar la cobertura de salud sexual y reproductiva y el apoyo a la maternidad con ese dinero? Es evidente que negarles a las mujeres un cuidado de salud amplio y decente es un negocio lucrativo.

El segundo punto que menciona es el castigo social. Un aborto trae un sufrimiento físico y emocional: Está lejos de ser una experiencia liberadora. En efecto, es un proceso de duelo profundo: duelo por la pérdida, incrementada por los sentimientos de culpa: La tristeza, la culpa, el aislamiento y el castigo, son fantasmas que torturan la vida de las mujeres en estos casos, con un serio impacto en sus expectativas futuras.

Grace Estefanía, sicóloga clínica dice: “Si el duelo no es manejado adecuadamente se vuelve patológico, con implicaciones bio-sico-sociales como depresión o tendencias suicidas. Si tomamos en cuenta que la mayoría de las mujeres que abortan son jóvenes o están solas, el riesgo de salud mental crece a niveles alarmantes. El estigma de lo clandestino, aumenta el aislamiento y los sentimientos de culpa ante el aborto, porque está legal y socialmente criminalizado. No es posible dirigir una terapia apropiada y controlar la situación, ya que no tenemos una ley que nos permita hacerlo.”

“Es un crimen, es un pecado” dice la gente que está contra la ley. Pero, ¿Cuál es el verdadero crimen aquí? Desde 1983, 3.000 mujeres han muerto como resultado de abortos ilegales. Yo pienso que el verdadero crimen es la desigualdad social en la que vivimos; Yo digo que el verdadero pecado es la indiferencia con la que tratamos con una crisis mortal de salud como esta, sólo porque las más afectadas son mujeres de los sectores de menores ingresos. La misma gente que rechaza la legalización del aborto, no dudaría ni un segundo en pagar uno; en la actuales condiciones, tienen derecho a la equidad y a la calidad en la atención sanitaria quienes puede pagar por ella.

Desde mi punto de vista, el aborto ilegal es una de las peores expresiones de injusticia social; lleva a diferentes escenarios de acuerdo al estatus financiero de la mujer que lo requiere. No es lo mismo abortar en una clínica costosa,  discreta y segura, que en un cuarto sucio en manos que no siempre son profesionales. El sueldo base en Argentina está entre $250- $300 dólares: ¿Quién tiene $1.000 disponibles? En nuestra Latinoamérica, sumida en la pobreza y la inequidad, ponemos la carga y la culpa sobre las espaldas de las mujeres de menos ingresos, que arriesgan sus vidas en un aborto ilegal y, al mismo tiempo, las excluimos de otros beneficios sociales y culturales.

Crimen y pecado: Dos palabras que se usan sólo para las mujeres de bajos ingresos, que cuando mueren o van a la cárcel, ocupan las portadas de los diarios; las hacemos sentir vergüenza y las castigamos por abortar, cuando somos nosotros, la sociedad, quienes deberíamos avergonzarnos de las desigualdades sociales  que contribuimos a mantener con nuestro silencio; deberíamos tener un mínimo pudor ante las diferencias de acceso a los servicios básicos y la falta de garantías de las que una parte de la población carece para ejercer sus derechos fundamentales.

Cuando el aborto se practica en las clínicas de los barrios elegantes, con un doctor que sabe lo que hace, no es un crimen y no conlleva culpa: Se llama “remoción de tejido”, “quiste”, “extracción”. No hay crimen cuando se tiene dinero; el dinero paga abortos seguros y también el silencio. El aborto todavía es ilegal en los niveles de altos ingresos, pero el dinero cambia todo: Excluye del riesgo sanitario, el juicio legal y el castigo social.

Como sociedad: ¿Estamos completamente seguros que no tenemos ninguna responsabilidad que compartir respecto al aborto? Luego de lo descrito: ¿Somos aún capaces de abordar el tema con la intención de castigar a las mujeres, con una piedra en cada mano? ¿Quién puede arrojar la primera, cuando la evidencia revela que tenemos nuestra parte de culpa en la mantención de las inequidades sociales, entre las cuales el aborto es una de las más crueles expresiones?

Se requiere un acuerdo social para implementar, con sentido práctico y sin hipocresía, políticas públicas claras y equitativas con respecto a la familia, la sexualidad, la maternidad que, por un lado, satisfagan los derechos en torno a la salud y por otro, terminen con la especulación y el enriquecimiento ilícito a costa de la vida de las mujeres: “Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar, Aborto Legal para no morir.”