Maryam Şahinyan: Primera Fotógrafa y Pionera en Retratar la Vida Queer en Turquía

Diseño sin título

Nacida en Sahinyan Konagi, ahora conocido como Camli Kösk en el centro de la ciudad de Sivas, Turquía. Maryam Sahinyan (1911 – 1996) fue una fotógrafa famosa que es considerada la primera mujer fotógrafa de estudio en Turquía.

Pertenecía a una familia de origen armenio que tuvo que escapar con urgencia del primer genocidio sistemático moderno, la matanza de entre un 1,5 y 2,5 millones de personas por razones étnicas.

En 1936, Maryam se vio obligada a abandonar la escuela francesa Sainte-Pulchérie para ayudar a su padre en el estudio. En 1937, comenzó a administrarlo de forma independiente. Maryam Şahinyan gestionó e hizo retratos en el estudio Foto Galtasaray hasta 1985. En sus modestas instalaciones, que cambiaron de localización tres veces, y con una vieja cámara de placas de cristal, Şahinyan trazó una de las historias visuales más detalladas y poéticas de la capital turca.

Maryam Sahinyan es considerada la primera fotógrafa de estudio en Turquía. Su trabajo se centra principalmente en el retrato y destaca por su trabajo con personas Transgénero o consideradas “Queer”, extrañas o marginales en el amplio sentido de la palabra: Trabajadores de Circo, luchadores de poca monta, miembros de grupos religiosos y étnicos privados de sus derechos, gemelas idénticas y bellezas de pelo largo.

Cuando decidió retirarse, a los 74 años, había retratado en silencio y sin grandes pretensiones artísticas la deriva étnica, social, religiosa, política y económica de la vibrante capital de Turquía durante momentos decisivos. La fotógrafa, la primera mujer que se dedicó profesionalmente al oficio en el país, dejó un legado de 200.000 negativos que son considerados como el archivo de imágenes más importante de Turquía desde un punto de vista demográfico, cultural y social.

Matrimonio entre Personas Transgénero es Legal en el Islam

Cincuenta de los principales clérigos musulmanes paquistaníes han emitido un decreto religioso o fatwa declarando que las personas trans tienen todos los derechos de matrimonio, herencia y funerales bajo la ley islámica.

La fatwa, emitida el pasado domingo, declaró que una persona transexual nacida mujer pero que tiene “signos visibles de ser hombre” puede casarse con una mujer o un transexual masculino nacidos con “signos visibles de ser mujer” y viceversa. Sin embargo, se determinó que una persona transgénero que expresa “signos visibles de ambos sexos” – o las personas intersexuales – no puede casarse con nadie.

En la actualidad, es imposible que las personas trans se casen en Pakistán, donde el matrimonio homosexual sigue siendo castigado con cadena perpetua, y no existe un reconocimiento al “tercer género” en los documentos de identidad oficiales.

La nueva fatwa también declaró que todo acto destinado a “humillar, insultar o burlarse” de la comunidad trans era “haram” (ilícito), y que las personas trans no debe ser privadas de sus herencias familiares, ni del derecho a ser enterradxs de acuerdo a las ceremonias funerarias musulmanas.

Muhammad Zia-ul-Haq Naqshbandi, representante en la ciudad de Lahore de la organización de la Ley Religiosa Tanzeem Ittehad-i-Ummat que emitió la fatwa, dijo que los padres que han privado a sus hijos o hijas transexuales de sus legítimas herencias están “invitando a la ira de Dios”.

Tanzeem Ittehad-i-Ummat no es una organización política, y sus fatwas no son jurídicamente vinculantes. Pero el grupo ejerce influencia gracias a sus decenas de miles de seguidores en todo Pakistán.

Su declaración fue celebrada como una buena noticia para las personas trans marginadas de Pakistán, en un momento en que la comunidad cada vez está siendo blanco de más y más crueles ataques físicos.

El mes pasado, una mujer trans fue acribillada en su casa en el norte de Pakistán, lo cual provocó protestas en todo el país. Otro activista transgénero recibió un disparo en Mayo y murió después de que se le negó tratamiento médico para sus heridas.

Los activistas afirman que las personas trans reciben una protección insuficiente de las autoridades en Pakistán debido a que su identidad se considera tabú. Dieron la bienvenida a la fatwa del domingo y llamaron al gobierno de Pakistán para codificar el decreto con la legislación vinculante.

“Esta es la primera vez en la historia que los clérigos musulmanes han alzado sus voces en apoyo de los derechos de las personas trans”, dijo Qamar Naseem, un activista de la comunidad transgénero. “Pero tenemos que ir más allá en la protección de las personas trans y el país necesita introducir una legislación sobre el tema”.

Parveen, otro activista trans, también llamó al gobierno a introducir una opción transgénero, junto con el macho y la hembra, en las cédulas de identidad oficiales de Pakistán.

“Me quiero casar con un transexual masculino, pero para el registro de un matrimonio necesito una tarjeta nacional de identidad, haciendo mención de mi género, que no está disponible”, dijo. “Me echaron de mi familia en mi infancia. Ahora las autoridades están preguntando por el número de tarjeta de mi padre para mi ID, pero mi familia se niega a verme la cara “.

La Paradoja de la Transexualidad en Irán

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Documental que nos relata la paradójica situación que se vive en Irán, un país de población musulmana, donde la transexualidad es legal en el Estado, pero no así la homosexualidad, que está castigada hasta con la pena de muerte.

La tasa de transexuales en Irán es 10 veces mayor que en Europa y es vista como el “mal menor” y la solución a la homosexualidad y el lesbianismo, aunque este último es más difícil de visibilizar en la mayoría de las sociedades de este tipo.

Si parece una contradicción que se persiga la homosexualidad y sean legales las operaciones de cambio de sexo, para el gobierno de Irán no lo es. La idea subyacente es que si un hombre gusta de otros hombres es porque es una mujer y viceversa.

A esto se suma que muchos homosexuales se cambian de sexo a fin de no sufrir de ostracismo ni que les maten por ello. Lo de ejecutar los homosexuales se debe, normalmente, por falsas acusaciones contra los disidentes.

El documental también revela los prejuicios contra quienes no adhieren a los códigos patriarcales y los obstáculos similares que encuentran en todas partes.

Es interesante analizar el hecho de que cambiar el sexo a femenino, implica quedar bajo las reglas que limitan los derechos de las mujeres en los espacios públicos, por ejemplo, la obligatoriedad de cubrirse el cabello al salir a la calle y las restricciones al acceso de educación universitaria y la participación política.